El buen vino es el que provoca en ti momentos de gozos, felicidad y satisfacción por su calidad de vino. No como el vino corriente y de poca calidad que produce nauseas y se consigue con facilidad por su escasa calidad. El buen vino es el que produce en tu boca un exquisito sabor. Al momento que lo pruebas, deseas seguirlo tomando.
Si soy catador. Cuando huelo el rico aroma de la copa de vino, su especial y natural aroma produce una exquisita excitación de borrachera en mi cuerpo, y cuando meto la lengua en la copa mi boca se llena de ese rico sabor que satisface mi alma.
Un buen vino te produce una gran borrachera “Pasión” en todos tus sentidos que hace que se tambaleé “excite” todo el cuerpo causando en su calidad de vino una plenitud de placer y gusto.
El licor de tu linda boca es como el buen vino añejo, que emborracha de pasión el alma entera. Causante de sumo gozo y alegría que cautivante, estimulante de los más profundos sentimientos de placer y que hace estremecer todo el cuerpo en extasis de gran placer.